Pero quizá el mayor recurso de Aqaba sea el propio Mar Rojo. Aquí, disfrutará de una de las mejores experiencias de buceo del mundo. El clima templado y las suaves corrientes de agua han creado el entorno perfecto para que crezcan corales y se desarrolle una multitud de vida marina. Aquí podrá nadar con tortugas de mar y delfines que se sumergen en bancos de peces multicolores. Si realiza excursiones de buceo nocturnas, podrá admirar a las criaturas marinas nocturnas, como los cangrejos, langostinos y langostas, mientras buscan su tentempié de medianoche.
Aqaba cuenta con varios centros de buceo. Todos ellos ofrecen un equipo de buceo en condiciones óptimas, instructores profesionales y traslado en barco hasta diversos lugares de buceo.
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Los barcos con el suelo de cristal son una buena opción para contemplar las maravillas submarinas del Mar Rojo para aquellos que prefieran no mojarse. |
Para estas personas existe la posibilidad de ver las maravillas del mar a través de un barco con fondo de cristal o en un submarino o bien, si lo prefiere, relajarse bajo el sol en las preciosas playas de los centros turísticos de la zona. Por supuesto, además de todo esto, existen muchas más actividades y deportes acuáticos disponibles, así como un interesante e importante parque marino.
Desde hace más de 5.500 años, Aqaba ha desempeñado un importante papel en la economía de la región. Fue punto de unión para las rutas de tierra y mar desde Asia, África y Europa, papel que aún desempeña hoy en día. Debido a esta función primordial, existen muchos lugares históricos por explorar en la zona, incluyendo la que se cree que es la iglesia construida más antigua del mundo.
El aeropuerto internacional de Aqaba está situado a tan solo 20 minutos en coche del centro de la ciudad y recibe vuelos regulares desde Amán así como desde varias ciudades europeas. Desde el centro de la ciudad, las fronteras de Israel, el Sinaí de Egipto y Arabia Saudí quedan a menos de 30 minutos en coche.